jueves, 18 de octubre de 2012

“Patio 2.12 produce cuatro veces más de la energía que necesita”


Alberto Cortés Vaz, componente del Andalucía Team, cuenta cómo fue la experiencia en el Solar Decathlon 2012

Sara Ruano: ¿Qué es el Andalucía Team?

Alberto Cortés: Andalucía Team es una iniciativa de cuatro universidades andaluzas. Tres de ella son de arquitectura; Sevilla, Granada y Málaga; y la cuarta es la de Jaén que son ingenieros y se han encargado de la parte de las placas fotovoltaicas y demás. 

S. R.: ¿Cómo llega usted a formar parte de él?

A. C.: Entro a través de FernandoSuárez Corchete, que es socio de Javier Terrados que es el director del proyecto. Ellos están asociados en varios proyectos y les hacía falta decatletas y eligió a cuatro alumnos de su clase de proyectos. Desde entonces estuve colaborando con él y llevando la parte de industrialización de mercado.



Alberto Cortés Vaz, participante del Solar Decathlon Solar 2012 (elaboración propia)

S. R.: ¿En qué consiste el Solar Decathlon 2012?

A. C.: Es una competición a nivel mundial donde colaboran investigadores, profesores y alumnos para crear un prototipo de casa que funcione con energía solar y sea totalmente autosostenible y que se pudiera autoabastecer.

S. R.: En la competición la parte en la que se muestran los proyectos dura dos semanas, pero ¿cuánto tiempo lleva detrás este proyecto en concreto?

A. C.: El proyecto se inicia justo después del anterior que hicimos en 2010, y a partir de ahí se empezó a trabajar para este de 2012. Dos años de trabajo.

S. R.: En la competición a los proyectos se le someten a diez pruebas, ¿dónde destacó “Patio 2.12”?

A. C.: En general destacó en casi todas porque nos llevamos premios en la mayoría. Conseguimos el primer premio en comunicación, donde se trataba de difundir lo máximo posible los conceptos que habíamos desarrollado en este proyecto; también en eficiencia energética, en balance energético…En general todas esas características eran las que más destacaban en nuestro proyecto. Además, nos premiaron la comunicación con el público. Nos dieron el premio del público por ser los más conectaron con ellos.

S. R.: Algún punto más flojo tendría el proyecto, ¿dónde flaqueó?

A. C.: Las condiciones de confort. Nos monitorizaban la vivienda, tenías que tener unos rangos de temperatura que entraran dentro del confort térmico, tanto de temperatura como de humedad, y ahí nos costaba un poco más llegar a esos rangos. También es que la casa era un prototipo pensado para una localización con unas condiciones climáticas más de verano, empezó a llover y eso nos cambió un poco las tornas.

S. R.: La casa funcionaba con “el efecto botijo”, ¿cómo surge la idea de la relación entre el funcionamiento de un botijo y el de una casa?

A. C.: La idea es muy sencilla. Como todo el proyecto se basa en una arquitectura muy tradicional y en conceptos del día a día. La propia casa en sí es un patio andaluz de los que se pueden ver en cualquier sitio, y el “efecto botijo” igual. Simplemente se estudió la transmisión de calor que se produce en un botijo y se lleva a la arquitectura.


"Patio 2.12" (imagen cedida por Alberto Cortés)
S. R.: En prensa se ha publicado producía más de la energía que consumía, ¿qué tipo de tecnología se emplea para llegar a eso?

A. C.: Para la producción de energía es todo a base de placas fotovoltaicas. Cada uno de los cuatro módulos de la vivienda tienen una cierta inclinación para incorporarlas en la cubierta. Toda la superficie de esos módulos está cubierta por placas, y con esa superficie producimos hasta cuatro veces más de la energía que realmente necesita la casa. En definitiva, la producción viene a través de las placas.

S. R.: Y para finalizar, si usted fuera un usuario cualquiera y no formara parte del proyecto ¿apostaría por este tipo de viviendas?

A. C.: Apostaría sobre todo por los conceptos que hemos desarrollado. A lo mejor no por la casa en sí, sino por las cosas que hemos puesto en el mercado y por los nuevos conceptos que vayan surgiendo en la arquitectura habitual.


Premios conseguidos durante la competición (imagen cedida por Alberto Cortés)

Medalla de segundos clasificados en la competición  (elaboración propia)

Fuentes:  Entrevista a Alberto Cortés Vaz

domingo, 14 de octubre de 2012

José Cruz Ovalle gana el Premio Nacional de Arquitectura 2012 de Chile


El creador del Pabellón de Chile de la Expo 92’ ha sido galardonado con el máximo premio a la arquitectura chilena. Aunque Cruz Ovalle se inició en la Escuela Católica de Valparaíso, fue en Barcelona donde terminó su carrera como arquitecto y donde tuvo las primeras oportunidades de llevar a cabo sus diseños. Años después, de vuelta a Chile, fue cuando ganó el concurso de la obra que, según varios arquitectos, significó un punto de inflexión en toda su obra; el pabellón citado anteriormente.

El premio se le ha otorgado por su gran trayectoria y por ser una figura destacada en esta disciplina en el país sudamericano. Algunas de las características que se tuvieron en cuenta para premiarlo fueron su racionalidad y delicadeza para integrar la innovación en perfecta sintonía con el paisaje; ya que “siempre tiene en cuenta el origen, el emplazamiento donde se construye y la abstracción, donde lo sensible va de la mano con lo inteligible”.

Este no es el único galardón que ostenta el chileno. En el año 2008 se le otorgó el Premio Internacional Espíritu de la Naturaleza de la Arquitectura en Madera y en el 2004 Premio de Honor de la IV Bienal Iberoamericana de Arquitectura por su obra "Universidad Adolfo Ibáñez".

Según palabras del protagonista tras enterarse de su premio “la arquitectura es un oficio público, y de cierta manera uno ya está reconocido al crear. Lo que pasa con un galardón es que cambia la manera como los otros lo perciben a uno”.


Buenos Aires y Sevilla unidas por un mismo autor


Casi diez mil kilómetros separan a estas dos ciudades, pero desde el año 2001 tienen algo en común. Santiago Calatrava las ha unido dotándolas de dos puentes similares. En Sevilla, el Puente del Alamillo une la ciudad con la Isla de la Cartuja; en Buenos Aires el Puente de la Mujer abre una línea comercial entre la ciudad porteña y Puerto Madero. Pero, ¿son realmente iguales ambos puentes?

A veces la vista engaña y en este caso es así. Si además a esto se le añade la dificultad de que este autor basa sus obras puramente en la estructura, el engaño es mayor. Ambos coinciden en ser puentes atirantados, pero los conceptos son totalmente diferentes. Mientras que el puente sevillano es la figura de un arpa, el argentino representa a una pareja bailando tango. A pesar de las dudas que plantea esta representación, la idea de Calatrava era clara. El hombre está representado por el brazo vertical que sostiene al tablero inferior que simboliza a la mujer. El puente encarna la escena final del baile cuando la mujer se deja caer y el hombre la sostiene en sus brazos, que en este caso serían los cables que unen a las dos partes.



Puente del Alamillo (Sevilla) (Imagen de Flickr con Licencia Creative Commons)

Puente de la Mujer (Buenos Aires) (Imagen de Flickr con Licencia Creative Commons)

Los materiales empleados en ambos puentes son los mismos porque las piezas de los dos se hicieron en Vitoria, ya que el acero empleado no se trabaja en Argentina.

Otra distinción significativa es que el Puente de la Mujer es exclusivamente peatonal; a diferencia del Puente del Alamillo que tiene una parte central del tablero peatonal y a su lado dos carriles para vehículos. Pero lo que puede marcar más las diferencias es que el puente porteño se abre. El tablero se divide en tres secciones, dos fijas en los márgenes del dique y una rotativa que permite el paso de las embarcaciones manteniéndose abierto hasta dos minutos.  Este detalle puede hacer pensar que el Puente de la Mujer es, en cierta medida, más sobresaliente. Sin embargo, el puente sevillano tiene una nueva particularidad. El remate del mástil es un mirador. Por el interior del mástil existe una escalera que lo recorre. Todavía no se ha utilizado porque el espacio se ha reservado para un futuro ascensor que facilitará una panorámica exterior.

También los momentos de su inauguración no pudieron ser más dispares. La inauguración en Sevilla se hizo el momento de mayor esplendor hispalense; la Exposición Mundial que le abrió las puertas internacionalmente. Por el contrario, la inauguración en Buenos Aires pasó desapercibida. El país del tango pasaba uno de sus peores momentos, el famoso "corralito" que perjudicó a gran parte del país. Lo que sí es verdad, es que ambos puentes abrieron una línea clave en la actualidad de las dos ciudades. La Isla de la Cartuja, un espacio reservado para la innovación y la tecnología sevillana y, Puerto Madero un antiguo puerto comercial convertido a partir de este momento en uno de los lugares más selectos y exclusivos de la capital argentina.

Fuentes: Tzonis, Alexander. Santiago Calatrava: Obra Completa (2007); Obras singulares ; Plataforma Arquitectura

viernes, 12 de octubre de 2012

La Catedral de Cartagena de Indias celebra su cuarto centenario


A pesar de todas las dificultades que tuvo para finalizar su construcción, la Catedral Basílica Metropolitana de Santa Catalina de Alejandría, conocida coloquialmente como la Catedral de Santa Catalina de Alejandría cumple este año 2012 cuatrocientos años desde que finalizó la construcción del proyecto.

El proyecto original de 1575 del maestro Simón González seguía las características propias de la arquitectura herreriana, caracterizada por darle un gran valor al rigor geométrico y a las relaciones matemáticas entre los distintos elementos y volúmenes. Aunque los primeros estudios buscaban modelos anteriores en la arquitectura de América Latina, los últimos que se han realizado han demostrado que Simón González tomó la inspiración de basílicas canarias y andaluzas.

Si bien los primeros planos datan del último cuarto del siglo XVI la obra completa no se finalizó hasta treinta siete años después, y las bóvedas finales no se le añadieron hasta el año 1653; casi un siglo después. Y es que la tardanza de construcción del proyecto no fue solamente por la lentitud que conlleva el levantar un templo de tales dimensiones.

En el año 1577 se empezaron a levantar los primeros cimientos que seguían las instrucciones del autor. El templo estaría compuesto de tres naves separadas por seis columnas con fustes cilíndricos con arcos de medio punto. Toda la construcción sería de piedra porque, según palabras textuales del autor que se recogen en el libro Cartagena de Indias: la Ciudad y sus Monumentos, “por ser más perpetua obra la de piedra que la de ladrillo”. Además, en todo momento, el autor vigiló que todo se hiciera como él lo había dispuesto, negándose a remodelar las dimensiones de la capilla y de la nave mayor para que tuvieran distintas alturas, ya que eso “sería afearla”.

Xilografía de la Catedral de 1871 (Imagen de Flickr con Licencia Creative Commons)


Cuando la catedral estaba casi terminada, la ciudad de Cartagena sufrió un asalto, conocido como el Ataque de Drake, dejando la obra casi destruida por completo. En esos momentos, el cabildo no tenía suficiente riquezas para reparar los daños, por lo que se siguió construyendo pero sin arreglar los desperfectos.

Hacia 1600, una vez que la obra estaba a punto de ser finalizada por segunda vez, de forma natural, sin “huracán ni tormenta”, la nave mayor y un lateral se desploman. Nadie se explicaba cómo podía haber ocurrido ese suceso. Después de las primeras revisiones se descubrió que la causa del derrumbe no había sido natural, sino que las cubiertas de las azoteas planas eran muy pesadas y la estructura no había podido aguantar todo el peso. El cabildo de la ciudad acusó como responsable a Simón González, se querelló contra él, pero finalmente éste se libró de los cargos.

Tras informar al monarca de lo ocurrido, éste a través de una cédula real del 20 de junio de 1602 envió un donativo de mil ducados con el que se pudo terminar la obra diez años después. Años más tarde se le añadieron las bóvedas y las campanas.

Cuatrocientos años de estar en pie y casi cinco siglos de una increíble historia.

Fachada de la Catedral actualmente (Imagen de Flickr con Licencia Creative Commons)

Fuentes: Marco Dorta, Enrique.Cartagena de Indias: la Ciudad y sus Monumentos (1951); Puig Grao, Arnaldo.Síntesis de los estilos arquitectónicos (1989), http://www.guiatodo.com.co